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Sin luz, los perecederos del frigorífico dejan de ser seguros pasadas unas 4 horas: AESAN recomienda desecharlos si la interrupción las ha superado. El congelador cerrado aguanta más, según el aparato y lo lleno que esté; si los alimentos siguen duros o con cristales de hielo y fríos, pueden volver a congelarse.
En corto: qué comprar
Mantén el frío según las indicaciones sanitarias. Un envase aislante no demuestra conservación segura; prepara alimentos que no necesiten refrigeración.
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Para guardar lo más perecedero cuando se va la luz.
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Cuando se va la luz, mantén cerradas las puertas de nevera y congelador. No uses el olor, el aspecto ni una pequeña prueba de sabor para decidir si un alimento perecedero sigue siendo seguro.
Frigorífico y congelador
AESAN recomienda desechar los alimentos perecederos del frigorífico cuando la interrupción ha superado cuatro horas. En congelador cerrado, el tiempo depende del aparato y de cuánto esté lleno; AESAN indica que los alimentos pueden volver a congelarse si siguen duros o conservan cristales de hielo y están fríos. Si no puedes valorar el estado con seguridad, sigue el criterio sanitario conservador y descarta.
Cocinar un alimento perecedero que ha perdido el control de frío no garantiza que vuelva a ser seguro: algunos microorganismos pueden haber producido toxinas resistentes al calor. No lo rescates hirviéndolo, friéndolo o recalentándolo.
Al volver la luz, revisa qué alimentos requieren refrigeración según etiqueta y tipo. Desecha perecederos que hayan estado fuera de control de frío más allá de la guía oficial o cuyo historial desconoces. No vuelvas a congelar alimentos que se hayan descongelado y calentado solo para evitar desperdicio.
Cómo proteger los alimentos
Abre el frigorífico lo mínimo posible. Puedes usar una nevera portátil y hielo si lo tienes disponible, pero no se debe inferir una duración segura sin medir y mantener la temperatura adecuada. Separa alimentos crudos de los listos para comer y conserva cada producto conforme a su etiqueta.
Qué comer durante una interrupción
Prioriza alimentos no perecederos que puedan consumirse sin cocción si no dispones de una fuente segura. Comprueba fecha, envase y necesidades de agua para preparación. No confíes en técnicas improvisadas de salazón, escabeche, aceite o secado al sol para rescatar alimentos perecederos: la conservación casera exige un proceso seguro y controlado.
Despensa para emergencias
Mantén alimentos habituales, estables y compatibles con alergias y necesidades del hogar. Revisa rotación y fecha del fabricante. No existe una fórmula única de calorías o duración que sirva para todas las personas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo volver a congelar? AESAN indica que sí cuando el alimento conserva cristales de hielo o sigue duro y frío. Si se ha calentado, no asumas que es seguro.
¿Y si no sé cuánto duró el apagón? No pruebes el alimento; consulta a las autoridades sanitarias y, ante duda, deséchalo.
Amplía la planificación con el artículo sobre apagones.
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Fuentes consultadas
Revisado el 13 de octubre de 2026. Consulta cómo elaboramos las guías. Las fichas de fabricante identifican productos; no equivalen a pruebas independientes.
